Apología ¿innecesaria? a Barry Bonds
756 es el número de vuela cercas del Sr. Barry Bonds. Éste es según el comisionado de las Grandes ligas, Bud Selig, “el record más importante del deporte en Estados Unidos”. Ciertamente lo es, porque el deporte en Estados Unidos es entretenimiento y también microcosmos de la sociedad. A pesar de las dudas que muchos puedan tener acerca de la validez del logro, yo personalmente aplaudo la tenacidad de quién es el beisbolista más importante de todos los tiempos.
Explico; la reputación del pelotero se ha puesto en duda por el libro Game of Shadows donde los autores citan testimonio confidencial presentado a un panel investigativo del Congreso, donde Bonds supuestamente admite haber utilizado esteroides anabólicos y hormonas de crecimiento humano para aumentar su fortaleza y convertirse en mejor atleta. El libro indica que el número 25 se puso en contacto con un amigo de la juventud, Greg Henderson, y desde entonces, 1998, comenzó el régimen de sustancias ilegales. Ni niego ni sostengo las acusaciones, sólo él sabrá. Si lo hizo, no fue su culpa.
Repasemos un poco de historia, después de que Sammy Sosa y Mark McGuire se enfrascaron en un duelo amistoso en carrera para derribar el record de cuadrangulares en una temporada (logrado por Roger Maris en el año de las guácaras), que otra cosa podía hacer nuestro héroe trágico sino ponerse en marcha. Hacer lo que los otros estaban haciendo. Para poder competir, para lograr lo imposible, para convertirse en el mejor pelotero de todos los tiempos.
Bonds no es el antagonista en esta historia. Bonds es el héroe. Barry no tuvo otra alternativa. Recuerden, quien tiene padrino se bautiza. Su padrino no es otro sino Willie Mays, uno de los grandes del deporte. Su padre Bobby, fue pelotero también. Sus ancestros decretaron lo que sería en su vida. No hay diferencia entre Edipo y Barry, rey de los vuela cercas.
Múltiples medios informativos han sacado a la luz el uso extenso de sustancias perniciosas usadas por los peloteros en esa era. McGuire frente al congreso y bajo juramento dijo que no quería hablar del pasado. Sammy Sosa por el contrario y ayudado por su abogado argumentó, y parafraseo, que lo “sentía mucho” pero que no hablaba inglés. Por supuesto, cuando terminó su testimonio en la pesquisa congresional, habló con los periodistas. En inglés.
Mi argumento no es que ya que otros lo hicieron, Bonds lo puede hacer también. Bueno en parte sí. Pero más que nada la responsabilidad es de nuestra sociedad. Luego de la huelga de peloteros en el 1994 el deporte se recuperó gracias al duelo de los antes mencionados. El comisionado sabiendo, se hizo de la vista larga. Necesitaban la emoción del duelo de los vuela cercas entre un hispano y un anglosajón para salir del hoyo post huelga.
Estados Unidos es una nación en donde la individualidad y la competencia (libre mercado) son las bases del éxito. Donde la declaración de independencia del país señala que “[t]odos los hombres son creados iguales”
¿Por qué Bonds no puede igualarse y superar a dos atletas que no le llegan a los tobillos en talento natural? ¿Por qué no puede tomar una acción individual que sólo le afectará a él como persona y a su organismo? No olvidemos que entre los peloteros que usaban sustancias para aumentar su rendimiento se encontraban los lanzadores. Incluso, en la página web de ESPN.com se menciona que el lanzador Clay Hensley, quien permitió el cuadrangular 755 de Bonds, fue suspendido en las ligas menores por violar la política de abuso de esteroides. Queridos lectores, lo que es igual no es ventaja.
Según una nota de Murray Chass publicada el 8 de agosto de 2002 por el diario “The New York Times” la unión de peloteros de Grandes Ligas pidieron que los esteroides se hicieran ilegales en el béisbol. O sea que si Barry Bonds los tomó desde el 1998 hasta el 2002, no violó el reglamento de las Grandes Ligas a pesar de que son sustancias ilegales en la sociedad. Además, Bonds no ha dado positivo a ninguna de las pruebas a las que ha sido sometido.
Barry Bonds siguió el sueño americano: sé talentoso, trabaja duro, deja tu marca en el mundo, sé el mejor y pégales más fuerte que cuando te pegaron a ti. Ahora el público en general odia el reflejo de sus propios estándares. Ahora el público repudia la figura de un deportista que siguió compitiendo aún a consecuencia de su cuerpo. Ahora Bonds es el antagonista de América cuando sólo quiso ser el héroe. Siguió, perseveró, para brindarle algo al deporte y a sí mismo. Y lidió con los abucheos. Y lidió con las burlas. Y lidió con sus propios fantasmas y con la sombra de Aaron. La historia se repite. A Aaron lo amenazaron de muerte por ser negro y querer sobrepasar el récord de Ruth (quien era blanco), De Aaron también se burlaron, a Aaron también lo persiguieron. Pero no por sus decisiones sino por el color de su piel.
En el caso de Bonds no es la piel, sino algo más.
Es el reverso de la historia de Narciso pero con un reflejo monstruoso. Es una versión tan americana como el béisbol, la guerra y el pastel de manzana…
Oración
Sólo le pido a dios
que no me quite
el miedo a la muerte
Pessl #10
"where are the gods, the muses, the warriors?"
Marisha Pessl
todo se consume
todo ya es polvo
Todo consumo
el tiempo se le escapa a los dioses
There goes Achilles
No son las garras de la oscuridad
las que muerden las entrañas del olvido
Hades
Los tránsitos de la soledad no son postergables.
Nada perdura, ellos lo saben
al enfrentarse a la nieve y a las voces
que no perduran más allá de lo ingrávido.
Sienten el aliento de un dios inválido.
Se queman en sus propios nichos ancestrales,
los sepulcros no cuentan las historias de los héroes
ni se separan de la agonía corta de los próceres malditos.
Se cruzan tres ríos,
chocan con la fuerza de las naciones
pero no se alimentan ya de juicios derretidos,
ni de las innumerables memorias rotas por su peso
Espeso es el humo, aquí no batallan ni Patroclo ni Menelao,
La niebla sobre los ojos cubre todas las almas.
Cerberus, esa bestia, gime atónito en su propio fango,
mezcla de orín y de sangre.
Perséfone siempre lo alimenta con nuevos sorbos
de sentimientos muertos y esperanzas deshojadas.
Aquí no importa la justicia de la estocada
, pues todos reciben el golpe del bastón que construyeron los cíclopes...
Allí, en su trono de marfil, ríe el hacedor del convenio.
Sabe que será el último
en
caer
AJS
Cruza la cicatriz
como sombra de sangre
Entre Chapel y College St
Conocí la cicatriz
como ráfaga,
como relámpago.
Crucé la cicatriz
(con mis labios
sorbí el sudor)
con mis labios
sentí. la pérdida
cicatriz, memoria
Steeds
Los caballos de Zeus lloran lágrimas sangrientas
Cuando recorren el valle del Monte Idá hieden a néctar quemado
Fueron ungidos con aceite y con fuego
Destruyeron la fuga con sus cenizas
Se desplegaron ante la envidia y las alas de cientos de pájaros nocturnos
Nada les impide el paseo entre la tristeza y la histeria
¿Qué más queda en el laberinto secreto entre la tierra y el cielo?
Cabalgan sobre el relámpago,
triunfan sobre mortales
y derrumban con su paso
la cadena de mundos creadas por el regalo de Prometeo
El universo convulsiona
pronto estarán aquí
Sin jinetes
aún así apocalípticos
Ellos corren con la muerte
Se enfrentan a la vida
a la huída
al eco
No intentes sellar la furia de los corceles.
No intentes controlar el terremoto infernal
que se levanta tras el derrumbe eterno de los dioses.
Su caída a cada lado de las estrellas reflejan todos los azules
que los egoístas nunca os mostraron.
Y Zeus desde El Olimpo
Ríe porque otra vez venció la profecía.
Circe
Fuego sobre fuego cruje el aura gélida habitando el último recuerdo de la piel.
Sobran angustias, doce meses enajenados en la isla (aquella que flotaba sobre el mar) degustando embrujos diáfanos, hierbas blancas con raíces negras que sólo los dioses pueden arrancarle a la tierra. Deja que las bestias vengan a ti, que te cuenten de su tiempo como humanos,
Ellos también saborearon el engaño.
La saudade es tu pecado. Duele la metamorfosis porcina porque no es más que regreso y reflejo. Acondiciónate al miedo; la lujuria y la violencia son hermanas. Prueba todas las pociones, embriágate de grises sueños inasequibles.
No despiertes.
Ríndete ante los encantos de la desmemoria.
Olvídala y olvídate. Si Ithaca y Penélope son una,
Yo puedo ser Todo.
Dea Silentis
Cien aves muertas precedieron la columna de desvaríos y altares abandonados.
En el abismo del mar se aseguran las ninfas
de aruñar la arena y depositar el manto manchado de sangre de la única diosa
que no se perdió en la demencia. Allí encontraron el cadaver (exquisito) de la
lujuria. Los equinos con don de habla injuriaron a los dioses y brincaron al
precipicio.
Cien mil horas pasaron antes de que
despertara el último mortal. La justicia no se encontraba en ese mundo
submarino que era la fuente suprema de los olores a viento y a entrega. Todo el
vino fue a parar al abismo que acerca el fin del universo.
Y tú cantabas los himnos a la urna infame
que sellaba de falsas esperanzas el
rocío venenoso del sudor de los dioses decadentes.
Separas las almas de un nuevo continente de Titanes y Cíclopes, listos como cualquiera a hacer reinar a Hades. Rotas todas las profecías, Tiresias desde la Nada gritaba a la locura.
Cassandra no se inmutaba, las plantas que había sembrado a la orilla de Thebes crecían sobre toda la tierra impregnándose, cada vez más de arcoiris fosforecentes y de viejas lenguas suicidas...
Sola, como todas las horas que no se registraron en el tiempo de los hombres
Paulatinamente, los hijos de Príamo resguardados
en nuevas armaduras volcánicas, regresaban a la vida esperando el choque fugaz
con el hijo de Thetis y su nuevo aliado, Xanthus.
Agua y fuego, viento y tierra convulsinando con cada cuchillazo que rompía la piel del ardor supremo.
Los dioses postrados y destituídos,
Quedaron en silencio.
Me agrada saber que aún vives! :) read more
on ángel - Saturday, March 17, 2007 12:55:42 AM